Hola guapa,
Entiendo tu preocupación porque a mí me pasó lo mismo, pero te digo una cosa:la cabeza es nuestro mayor enemigo.
Yo tuve una época en que empecé a emparanoiarme y veía todo tipo de «pruebas» que relacionaba con una infidelidad pero, en frío, echaba cuentas y era imposible por tema de horarios.
Y una de esas «pruebas» fue un remolino de pelo. Acabé llegando a la conclusión de que habría entrado en casa pegado a algún zapato ya que, atando cabos, era inviable una infidelidad, a no ser que mi chico tuviera el poder de la bilocación.
No obstante, te aconsejo que, sin acusar a tu pareja, le digas que te has encontrado eso y que te ha generado malestar, a ver qué te dice. Seguro que al final todo se queda en una anécdota.
Suerte!!