Cómo se te ocurre llevarla a escoger tu vestido? Eso es darle un poder que no se merece. Y si no quiere ir que no vaya, no tiene por qué influir en TU boda, tengas el peso que tengas. En fin, que te sirva de lección y no la involucres en nada más de los preparativos porque seguirá metiéndotela doblada con cada ocasión. Suerte