Hombres que no cambian, y que con el tiempo se vuelven peores.
Yo con la experiencia de mi padre, de que hay que ponérselo todo en la mesa y quitárselo, tengo advertido a mi novio que no quiero algo así. No quiero ser más la criada de nadie.
Ultimátum, y si no cambia, puerta. Lejos de tíos así.