La suerte que tuviste con que te dejara. El hecho de haberte llamado puta le retrata completamente. ¡De la que te libraste!
Entiendo tu agobio con el grupo de amigos. Pero también te digo, si siendo la historia como es, alguno os da de lado, te diría uno de mis dichos favoritos: «a enemigo que huye, puente de plata».