No tienes 18 y ella 32. Sois adultos más que de sobra y cuando se llega a cierta edad se comprende que para afianzar una relación no hay que ser el más listo o el más guapo, sino mostrarse como se es sin miedo y compartir aspectos comunes en la vida.
De todos modos creo que después de una relación tan larga con tu ex, no te deberías meter en otra sin primero sanar.