Pues nada, un día que te lo vuelva a decir le contestas con una sonrisa de oreja a oreja bien grande “vaya, vaya suegri, pues si ese es el apoyo que vamos a tener tuyo cuando las cosas vengan de lado, agradecemos que te quedas en tu casa y l día de nuestra boda…demostrando así lo mucho que quieres a tu hijo” y te ríes jajajaj