Lo primero de todo y lo más importante: ENHORABUENA. Vas a hacer un doctorado (entiendo que cobrando), trabajando de lo tuyo, y te vas fuera de casa. ¡Olé por ti!
Respecto a tu madre, sólo te va a dar su aprobación cuando hagas lo que ella quiere. ¿Puedes replegarte a sus deseos (más bien órdenes) para tener su aprobación? Pues no. Estás haciendo lo que tienes que hacer. Tendrás que aprender (por desgracia, por las malas), que no necesitas su aprobación. Es muy duro. Probablemente nunca tengas una relación muy cercana. Pero seguramente también, según la vayas acostumbrando a que tú vas a hacer lo que consideres, lo irá aceptando a su manera (porque no le quedará más narices), y e incluso, te sorprenderás porque lo mismo un día en el fondo te reconozca de forma admirativa que siempre haces lo que quieres. También cuando sales de casa, desaparece su «aura de poder» (ya no tienen poder sobre ti), y la relación mejora (aunque no llegue a ser cercana). No sé, es un poco mi experiencia. Yo con lo que me quedé de la terapia fue con que había llegado donde estoy por mí misma, que no necesitaba la aprobación de nadie, que había cosas que no me podían dar, y que debía dejar de buscar ahí, porque solo iba a acabar frustrada. Hay muchas cosas que nos han dado (has estudiado una carrera, así que habrás tenido apoyo), y otras que por sus circunstancias, no saben ni pueden darnos. Es duro sentirse sola en las decisiones importantes de tu vida, pero al final también te sientes orgullosa y empoderada, y al final va yendo a mejor.
Siento lo que estás pasando, y te comprendo. Pero lo importante es lo que vas a hacer: ¡un doctorado! ¡Trabajar de lo tuyo! Y todo eso, sin apoyo. Muchísimo ánimo, y a disfrutar de todo lo bueno por lo que has luchado (con o sin apoyo de tu madre). Es TU vida, y eres TÚ quien decide. Vas a poder mantenerte por ti misma, y para mí, no hay nada más grande que eso, ser libre.
Un abrazo fuerte