Me has recordado a una amiga que, aún sin tener oficialmente un problema de ansiedad diagnosticado, sí tiene algunos rasgos que ella resume en «es que yo soy muy complicada». Y se escuda en eso porque ella «ya advirtió» que era muy complicada. Y con eso ya está. Como tú eres muy complicada, las necesidades de los demás tienen que adaptarse a tu complejidad.
Entiendo que convivir con tu problema no es fácil, pero eso no es en salvoconducto para que las necesidades de los que te rodeen pasen a un segundo plano.