Te voy a contar mi historia, yo llevaba tres años con mi pareja y nos fuimos a vivir juntas, no había intenciones y ganas de ser madres, primero tendríamos que vivir un poco y probar qué tal eso de la convivencia… Pero justo al entrar a vivir a nuestra casa, mi sobrino de un año y poco quedó en situación de desamparo y lo llevaron a un centro de acogida. Yo lloré y lloré noches seguidas y decidí que le quería dar todo lo que estuviera en mi mano pero claro, no podía «obligar» a mi pareja a algo tan grande que te cambia la vida en ese momento que no era el momento. Pensé en hacerlo sola pero antes de que pudiera plantearla nada, ella me dijo que también quería a ese niño y, aunque me entraron un montón de dudas… Al día siguiente ya estábamos arreglando papeles y en unos meses nos convertimos en madres de un niño maravilloso que acaba de cumplir 4 años. No ha sido fácil porque nos hemos tenido que adaptar a la convivencia y a la llegada de un niño a la vez, a un proceso de adopción que fue muy duro y a varios problemas familiares y económicos pero al final hemos hecho frente a todo y puedo decir que si, que somos una familia feliz y que dejar que mi pareja formara parte de esto ha sido lo mejor que he hecho. El ADN no es nada, lo que de verdad hace padres o madres es el amor. Me encanta tu historia, Disfrutad vuestra familia, cuidaos el uno al otro y a vuestra preciosa hija y no pienses en lo que pueda pasar en un futuro, cuando pase algo entonces ya os ocupareis de ello. Un abrazo