Tu pareja es gili, así de simple. Es un padre de mierda y pretende que sus hijos no quieran a unas personas que les hacen caso y juegan con ellos.
Seguro que es de los que piensa que el respeto o el amor a los padres no hay que ganárselo, sino que es algo que los hijos debemos de forma innata a los padres. Menudo chasco se va a llevar cuando tus hijos crezcan un poco y vean la realidad, y claro, ahí ya sí que tendrán cero relación con él.
Ponle las pilas ya. Pero vamos, otra cosa que me flipa es que él monte un pollo porque sus hijos quieren a sus tíos y la que va al psicólogo eres tú.