Antes de escribir te voy a aclarar que no pretendo compararme a ti, sólo quiero explicarte el contexto de lo que pasó para que veas que te comprendo.
Cuando era adolescente subí de peso,todo el mundo en mi familia me decía lo gorda que estaba y el asco que daba porque pesaba 70kg. Así que bajé de peso con una nutricionista a base de dieta, y volví a los 60, pero todo el mundo me decía que si bajaba un poco más tampoco me iba a pasar nada. No era aceptada por nadie, tenía amigos con los que salía y con quienes me iba de fiesta pero todo el tiempo me sentí desplazada y que no encajaba porque desde que recuerdo me doy asco. Tenía un novio y todo, pero no podía competir con mis problemas de autoestima y con la forma en que me veía. Pero no solo era eso, es que desde que tenía memoria en casa sufría abusos sexuales. Durante el apogeo de mi feminidad y el cambio de mi cuerpo, sufrí abusos que me hacían sentir la persona más asquerosa del mundo. Entendía que si yo me sentía así, imagínate la gente que me rodeaba.
Así que qué hice? Aislarme de todos para que no tuvieran que sufrir por mi asquerosa presencia, para que no vieran mis horribles estrías, mis terribles michelines (pesaba 60kg, qué gordura iba a tener??), Para que no vieran mis pelos del cuerpo, ni la cara de cuatro ojos que tenía.
Pasó el tiempo y denuncie, fui a terapia, y crecí. Con 30 años miro aquella etapa y siento vergüenza y tristeza. Qué pena me doy, no pude ni supe aprovechar un momento precioso de mi vida, no salí todo lo que quise y pude, siempre pensando que de mayor tendría el tiempo y el dinero para hacerlo. Cuánta gente me perdí de conocer, cuántas buenas experiencias, cuantos amigos tendría ahora mismo si no me hubiera aislado…
Es una mierda, pero tenemos que aceptar lo pasado. Éramos otras personas, no teníamos ni idea de cómo era el mundo, todo se nos hacía cuesta arriba. Creo que deberías disfrutar de verdad de las anécdotas que te cuenta tu novio, creo que deberías estar orgullosa de haber avanzado, ahora te relacionas, tienes una pareja y no debes dejar que los complejos y la autoestima te controlen la vida. Controlala tú. No te prives de nada, porque si lo haces ya sabes que en el futuro también te arrepentirás de no haber hecho cosas con tu edad, y eso sería volver a cometer el mismo error dos veces.