Me pasa igual salvo dos excepciones, en primera, el único deporte que siempre me ha gustado es nadar y lo disfruto bastante, aunque lo que disfruto es ir a cursillos (voy en el avanzado, o sea todo mundo sabe nadar y bien) para picarme e intentar ser la mejor, me gusta ese pique y me motiva. Y la segunda, me apunté a Aero GAP del Ayuntamiento y le cogí gusto a ir, porque veía muchos resultados. Vino el confinamiento y empecé a buscar videos de GAP en YouTube y acabé también haciendo vídeos de cardio de ejercicios que ni se me ocurriría que lograría hacer y fue una satisfacción enorme. Con todo esto voy a que hay que empezar poco a poco y los primeros meses siempre son los más horribles porque no puedes hacer casi nada y cuando ves que si y ves tu cuerpo como cambia da una satisfacción enorme. Dicho todo esto, hago deportes que me llaman más que otros… A mi ponme a correr y me muero, lo odio nunca me ha gustado. O por ejemplo, hay quien le gusta la zumba y a mí no, porque no me mola tanto lo de bailar y la coordinación y yo mal. Y así podría numerar miles de deportes que no me gustan ni me apetecen una mierda. Lo guay es encontrar algo que te guste y te motive, y si no lo encuentras por lo menos algo que no te desagrade tanto y puedas hacer sin morir en el intento jaja. Mi madre por ejemplo va a pilates y le encanta porque no hacen tanto esfuerzo. Y mira sabes que es buenísimo y no requiere tanto esfuerzo, aunque si tiempo: caminar. A mí también me ha ayudado mucho en mi rutina.