Hola! Me siento identificada con lo que dices…en mi yo de hace unos años. Con 32 no había tenido ni una sola aventura, pensaba que era invisible para los tíos y que mi vida pasaría sola. Ni un noviazgo de adolescencia, ni un beso, ni por supuesto un polvo…nada. Hasta que apareció Santi, un compañero de trabajo calladito al que conocía desde hace años casi sin hablarnos, empezamos a coger confianza, a salir y ¡Pum! Acabé en sus brazos, en su cama y en su vida, hace 5 años ya y sumando, más feliz que una perdiz. Curiosamente él estaba en mi misma situación, y objetivamente no veo que seamos ni modelos, ni tampoco orcos ni despojos sociales (peso normal, cara normal, simpatía normal jaja), entonces ¿por qué nuestro primer (y único) amor llegó con 32? Pues ni idea chica, pero llegó y somos super felices. Es decir, no hagas planes con eso que la vida sorprende mucho y si tiene que llegar llegará. Y, si no, yo también era feliz antes, así que no te ralles más de la cuenta! Besitos!!