Pues que si te molestaba que ella en su día, aún sin ser madre, te diera consejos que no has pedido sobre tu forma de criar, aplícate (tú y tus amigas) el cuento y dejadla criar como buenamente sepa, quiera o pueda. Y cuando la cague, pues ya irá a su pediatra a consultarle dudas. Y qué manía con meterse en crianzas ajenas!