Dormir y comer es algo sagrado y tu pareja debe ayudarte a que puedas hacer ambas cosas ya que has parido a vuestro hijo y, nos guste o no, la mayor carga biológicamente va para la madre al menos hasta que no crezca un poco más. Despiértale, explícale que si estás agotada de cansancio no vas a estar bien durante el día y acabará afectando a la forma en la que te relacionas con ellos. Por los dos, debe despertarse.