¡Felices 23!
Ojalá pudiera invitarte a un café delicioso y un buen trozo de tarta, conocernos, conversar y seguro que reírnos mucho.
Soy un poquito mayor que tú (37) pero te entiendo perfectamente, sé como te sientas y comprendo ese dolor de la soledad rodeada de gente. Mi pequeño consejo, es que intentes, a pesar de todo, trabajar en no convertir ese dolor en deseos negativos para con los demás: hace daño, es nocivo para ti y no es el mejor regalo que puedes hacerte.
Convierte ese «quiero dejar de hablarles, quiero que se sientan mal» en un tiempo maravilloso para hacer, aunque cueste, algo bonito por ti. Piensa y reflexiona sobre esas cosas que te hacen sonreír y que hacen el día más grato para ti: un buen café, un pequeño capricho… ¡o grande si se puede!, un paseo bonito, ponerte MUY guapa para ti, darte un masaje, escuchar a todo trapo esa canción que te hace vibrar y darlo todo en tu habitación, saltando, sonriendo, vibrando y viviendo porque ERES & ESTÁS.
Dices que haces cosas por ellos, cambia eso a un hago por vosotros aquello que no me supone perjuicio propio o lo que estoy dispuesta a hacer de forma totalmente generosa y altruista, decidiendo tu misma que lo quieres hacer, sin obligarte por compromiso emocional. Decir no, decir no me apetece, no puedo o simplemente no sin justificación, es amor propio y salud mental.
Quizás ahora estas respuestas te suenen un poquito ambiguas, pero te prometo que ojalá yo lo hubiese aplicado a tu edad, ojalá me lo hubiesen enseñado antes y ojalá hubiese aprendido a quererme yo y saber que la mejor compañía que tengo soy yo misma.
La vida, las amistades, las familias tienen constantes altibajos y tu tienes que aprender a quererte por tí misma, por quien eres: ERES MARAVILLOSA.
Prométeme que vas a salir a disfrutar, a sonreír y a buscar un momento para recelebrar ese cumpleaños contigo misma como te mereces, ¡hazlo y cuéntanoslo!
Soy otra chica de Septiembre que comenzó la nueva vuelta al mundo con un tinte amargo pero que a pesar de todo, sonrió y se abrazó para seguir caminando, seguir amaneciendo y seguir viviendo porque mientras salga el sol no hay motivo para no volver a levantarse y volver a intentarlo.
No estás sola, solo que a veces la gente adecuada hace poquito ruido, como tu y cuesta encontrarla, hay que bajar el sonido más mundano y escuchar lo chiquitito.
Felices 23, Feliz día y Feliz vida.
Un gran abrazo