Legalmente como abogada te comento que si en el contrato de alquiler no se prohiben expresamente los animales, el casero no puede ponernos pega alguna. Yo nunca digo que tengo perro salvo que me pregunten directamente y no he tenido problema alguno. Mi consejo es que guardéis silencio y esperéis a leer el contrato. Si no pone nada de animales, estáis de suerte y podéis meterlo sin problema