Puedes probar a contratar a un adiestrador profesional para que os ayude a que vuestra perrita esté más tranquila cuando vayan visitas.
Ahora bien, te digo, es tu casa y son tus normas, y tu perrita también es tu familia. Yo hablaría seriamente con tus padres y hermanos y les diría que las caras de asco se las dejen en casa, que ellos no viven allí y la perra sí, que no tiene por qué quedarse encerrada porque ellos sean unos melindres. Por lo que cuentas, la perrita se porta mejor que ellos. Mucho ánimo.