Los perros son como los hijos, el resto no tiene por qué aguantarlos. Es tu casa y vive ahí pero si decides invitar a gente, lo haces con la finalidad de que se sientan a gusto en tu casa, de lo contrario no los invites si tampoco puedes controlar que el perro les babee encima. O lo educas para que te haga caso y no se acerque o ve tú a visitarlos a ellos sin el perro.