buenas tardes tenemos un perro Pomerania que es encantador y muy dócil. Era mi perro antes de que yo conociese a mi marido y, cuando él llegó a mi vida, congeniaron de inmediato y no le tuvo celos ni nada, le aceptó sin problemas.
El caso es que, recientemente, hemos sido padres y el perro ha hecho algo que no había hecho nunca: morder. Pero no es que nos haya mordido a uno de nosotros, sino que lo ha hecho con el bebé.
Nuestro hijo tiene 10 meses y está empezando a caminar. Lo tenemos siempre dentro del parque para evitar que se haga daño con los muebles y también para que no moleste al perro que, por lo general, pasa bastante del niño y se va a su cama a dormir tan tranquilo.
Pero, un día, mientras el niño jugaba con nosotros en el sofá, aprovecho que tenía uno de los pies colgando para morderle. Sucedió muy rápido, le dejó marca, pero no le hizo herida y os podéis imaginar el disgusto que cogimos mi marido y yo.
Ahora tenemos un dilema, porque adoramos al perro y es parte de nuestra familia, pero nos da miedo que haya entrado en una dinámica peligrosa y vuelva a atacar al niño. ¿Tenéis consejos en este caso? ¿Alguien ha pasado por lo mismo? De verdad que no quiero tener que dar al perro, pero me da pánico que vuelva a pasar lo mismo o incluso algo peor.