Pues yo no invitaría a mi familia… la perra vive ahí, los que vienen son ellos, y tendrán que adaptarse, o no venir. Pero vamos, yo no toleraría que mirasen, aparatasen y degradasen con desprecio y con cara de asco a mis perros y a mi gato. Cuando adopte a mi gato hace unos años, tenía una amiga de la universidad que odiaba a los gatos, yo no lo sabía y vino a mi casa, primera y última vez que miro con desparecio a mi gato, no volvió a mi casa…