Cómo opina mucha gente, quizás lo primero que deba intentar sea pasarse por un psicólogo que la ayude a reflexionar sobre su actitud, el cómo repite patrones, a lo mejor inconscientemente. Yo le entraría con lo típico de “oye tengo una prima/ amiga que pasó por algo parecido a tí” para que no sea reacia a ir (mucha gente piensa que solo los locos van al psicólogo).
En mi opinión tampoco es cuestión de ir juzgándola si quiere o no meterse a monja. Si se acerca a un convento, la superiora le empezará a hacer preguntas sobre su vocación y cómo ha llegado allí. Y si no la ve muy convencida o que tiene una motivación de “huir de un mal de amores” le dirá ella misma que aquel sitio no es su solución. Si de verdad la ve con intenciones reales, ya iniciará los procesos para hacerse postulante y demás.