Mira por ti y no cedas. Mi marido era así. Siempre había que derrochar y hacer todo a su gusto y sino se enfadaba. Me obligó a vender mis dos coches para comprar el de gama alta que a él le gustaba. La tele, lo mismo. El ordenador, tablet… Siempre había que añadir dinero y pedir préstamos.
Cuando él llegó a mi vida yo tenía 2 coches, tv, ordenador… El año pasado nos separamos. Me ha dejado sin nada, saqueó toda la casa, que es mía y por la que nunca pagó ni alquiler ni ibi ni seguros ni nada, y no se llevó los muebles y la cama porque no podía pagar la mudanza. Huye.