Ufff… Vete al psicólogo, pero ya. Hasta hace nada tuve contratada a una empleada que era exactamente igual que tú, y fue una puñetera pesadilla. Obsesionada con que TODOS los hombres se fijaban en ella, que las mujeres la odiábamos por envidia y que, por eso, estaba sola. Fue tan grave que acabamos perdiendo a muchísimos clientes masculinos porque flirteaba con ellos, los usaba y luego se reía de ellos porque “era demasiado para ellos, era una diosa y ellos poca cosa”. Incluso guardaba sus nudes para reírse de ellos cuando se aburría para sentirse superior. Así que acabó despedida, igual que en TODOS sus anteriores trabajos y por el mismo motivo.
Así que, si no quieres acabar sola y perder trabajo tras trabajo por tu actitud vete ya al psicólogo.