Haces muy bien. Sienta los a los tres, explícales que ese impresentable no entra en tu casa ni por la tele porque es un ser ofensivo y va contra tus principios, y luego borra el canal de la programación. Tu marido debería apoyarte, y los críos son pequeños para entenderlo, pero estas dando un paso muy grande para evitar que se conviertan en dos señoros.