Si su pareja lo hacía o no es lo de menos. ¿Tú quieres hacerlo? Hazlo. ¿No te llama la idea? No lo hagas. Tener la mente realmente abierta no es hacer todo, se trata de conocerse a uno mismo, saber qué quieres y qué no, y sobre todo, no hacer nunca nada que no quieras hacer.