Yo tengo turno rotativo y los primeros meses que hice la tarde me pasaba igual que a ti. Al principio es una mierda, no te voy a engañar. Como se te peguen un poco las sábanas ya no tienes día. Tienes que ser disciplinada para madrugar y poder hacer algo, y sí, la tarde se hace eterna a veces, otras menos. Es verdad que te acostumbras, y aunque seas más «mañanera», le sacas sus cosas buenas al turno de tarde. Por ejemplo, hacer algo de ejercicio es una buena manera de empezar el día. Yo estoy estudiando, y cuando me levanto estoy mucho más fresca para ponerme a hacer cosas que cuando llego de trabajar de mañanas. Mi consejo es que adelantes las comidas y las cosas de la casa durante una o dos mañanas a la semana, o el fin de semana, y el resto las tengas para hacer tus cosas. Ánimo, es más terrible pensarlo que lo que es en realidad.