Hola. De pequeña los adultos hablaban sobre mi peso a diario, delante de mi. Imaginaos cuando íbamos de visita al pueblo…sin pelos en la lengua y como si yo no estuviera delante. Mis padres no lo saben pero me afectó muchísimo y durante años. Incluso bien pequeña dejé de comer por un tiempo y me sentía genial porque los comentarios cambiaron a positivos.
Recuerdo perfectente cada palabra y como me hacía sentir.