Pásate por Somalia o por un campo de refugiados a hablar de lo injusta que es la vida. Si quieres algo lucha por ello, que no se te va a dar porque tú creas merecerlo. Lucha y sigue luchando y llegarás a alguna parte. Y deja de compararte que es la actitud del fracasado. Compite solo contigo misma. Y aprende a no quejarte de las cosas si no vas a hacer nada por cambiarla. Esto último no es fácil pero es un cambio que todos deberíamos hacer. Quejarte sin hacer nada consume muchísima energía que no va a ninguna parte.