Perfectamente se puede ser feminista y que te guste el sexo duro y la sumisión. Ni caso a las que ahora también te dicen cómo tienes que follar para ser lo suficientemente feminista. Como dice uno de los comentarios, en la sumisión sana y consensuada la persona sumisa es la que domina el juego en realidad.
A tu novia no le pasa nada malo ni raro ni quiere decir que en su vida real sea una persona anulada por los hombres. Intenta educarte sobre bdsm y otras prácticas de sexo duro en páginas web donde quede claro que el consenso es lo primero.