La mejor receta para estos casos es Netflix, mantas, chocolate y amigas, y en un tiempo el disgusto pasará, porque otra solución no veo. Él quiere un modelo de relación, tú otro, si uno de los dos cede a la fuerza a la larga se va a notar y entonces la separación será aún más dolorosa. Algo me dice que la que va a acabar cediendo eres tú (porque SIEMPRE somos nosotras las que cedemos), y te va a doler cada día.