Comprale una guitarra, un pequeño teclado, libros de geología, de Egipto, haced un invernadero pequeñito, llevad un diario de paseos… hay mil hobbies que pueden complementar la vida de los pequerrechos. Que le compres o no videojuegos no significa que no pueda compaginarlo con cualquier hobbie que le apetezca.
Además si en casa ya ha visto videojuegos, va a jugarlos. La cuestión es cuando.
No te agobies tanto por la decisión de si videojuegos si o no.
Está clarísimo que videojuegos si (a ver, su padre es gamer), la cuestión es que si quieres que tenga más hobbies, ofréceselos!!!
Dale, sin miedo. La vida son aventuras.