Lo primero, sal de ahí. Aunque no tengas recursos suficientes para irte sola, pide ayuda a tu pareja o a alguna amistad. Pero sal YA.
Si en algún momento tenéis alguna conversación, grábala. Piensa por anticipado, sé lista. Así, en caso de que llegue a hacerte algo, tienes pruebas (a parte del correspondiente parte de lesiones) para que tu denuncia siga adelante.
Una vez a salvo, yo sí que se lo diría a la otra chica, que es lo único que está en tu mano para poder evitar que haya otra víctima. Puede que no te crea, ese no es tu problema, pero al menos tú la adviertes y puede que así a la primera bandera roja, esté pendiente.