Pues la verdad, tienes dos opciones: o dejarle, o seguir adelante. Pero comprende que así como a tí nadie puede obligarte a aguantar el tabaco, tampoco tú puedes obligar a nadie a que lo utilice.
Bastante es que si antes era fumador, haya estado tres años sin fumar. Si ahora quiere hacerlo y es mayor de edad, está en su derecho. No hay más.