Ya sabéis que para la próxima no os tenéis que gastar ni un euro en ellos, porque siempre saldréis perdiendo.
Me recuerda a mi suegra, que vino a mi boda e hizo a mi mujer pagarle el taxi porque decía que no llevaba suelto. Lo único que salió de su bolsillo fue una tarjeta con 30€ dentro porque dijo que es lo que ella estimó que valía el cubierto (de 100€ por persona, aunque nosotras no pedimos regalo a nadie ni dijimos cuánto valía para no «imponer un refalo mínimo», cada uno nos dio lo que quiso y ella fue la única que no cubrió ni su cubierto), y encima tuvo el morro de que como estábamos distraidas con los invitados y no nos dimos cuenta, se llevó el pastel de boda que sobró cuando se marchó sin decir nada.
En fin, que veas que no sois los únicos con familia política así. Mejor no involucrarse mucho en tema regalos y punto. Ni hacerlos ni aceptarlos.