Bravo. Que el problema no es uno, son ellos. Que no vienen con bandera de soy un cabrón. No son las apps. Que yo he salido con chicas a través de esas apps y no me han salido ni el 10 por cierto de mierdas de lo que han salido los hombres con los que he conocido de lugares más tradicionales. A ver si nos tiramos un poco de amor en lugar de tanta juicio envuelto en condescendencia.