Yo sí te aconsejo que se lo digas cuando tengas todo arreglado y atadísimo, y prácticamente tengas un pie fuera. Me imagino que le sentará fatal, y se enfadará o te dejará de hablar, no sé… Pero supongo que con el tiempo, si no quiere perderte, se le pasará. Porque, además, el poder que ejercen cuando vives en su casa, desaparece totalmente cuando te vas. Y no les queda otra que empezar a tratarte como un adulto.