Pues yo te entiendo. Me pasó más o menos lo mismo. Al final la relación terminó por otros motivos, pero sin duda el tabaco era un motivo de conflicto. Al principio también tenía cuidado, se duchaba, mascaba chicles de menta, y no fumaba delante de mí, pero luego con el tiempo se acababa escapando para fumar a escondidas, le olía el cuello a tabaco, la ropa, la barba… Y a mi me llevaban los demonios. O tú tragas, o el deja de fumar, no hay más solución salvo cortar la relación.