¡Hola! A los cinco años me regalaron una perrita, de un tamaño similar a la tuya y más o menos a la misma edad le salió un bultito. Durante muchísimo tiempo no fue a más, nos dijeron que sería algo hormonal y, como a vosotros, que para saber si era bueno o malo tendrían que operarla. Mi perrita siempre tuvo mucha energía, corría y saltaba, comía muy bien, venía a saludarnos al llegar a casa, era muy cariñosa. A los 13 años vimos que le habían salido dos bultitos más y ya nos preocupamos pero el riesgo de la operación era muy grande y habría tenido que hacer rehabilitación para recuperar la movilidad. Ella seguía tan enérgica como siempre, así que decidimos no operarla. Finalmente a los 14 años tuvimos que despedirnos de ella, en cosa de un mes se fue quedando sin energía y un día ya no quiso salir de su casita. Es una decisión muy difícil pero pensamos que su calidad de vida podría haberse deteriorado mucho con una operación así a esa edad y fue una perrita muy feliz hasta el final.