A mí a esa edad me pasó lo mismo durante un largo periodo. Me llevaron al psicólogo y claro, el tema es que me había enterado de lo que era la muerte, que nos morimos, pero nadie me explicó nada.
El psicólogo le dijo a mi madre que mi temor era quedarme sola, estar sola en el mundo. ¿La solución? Comprar walkie talkies para que yo tuviera la tranquilidad de que en cualquier momento podría contactar con mi madre si pasaba algo. Jamás los llegué a usar, pero al menos pude empezar a dormir tranquila.