Yo me enamoré de uno de mis mejores amigos, y al principio tenía un pánico horrible a que si no funcionabamos como pareja la amistad se rompiera. El caso es que no funcionamos como pareja, creo que principalmente porque aquello surgió en el momento inadecuado. ¿Y sabes qué? Que ayer precisamente estuvimos más de una hora hablando por Skype del chico del que me estoy enamorando ahora y de la casa que se ha comprado con su novia. Si hay un amigo en el que puedo confiar porque me conoce en todos los aspectos y ha estado hasta en circunstancias adversas es él. A lo que me refiero es que incluso aunque salga mal no tiene por qué acabar mal. ¡Lánzate!