Hermana, te entiendo, me ha pasado lo mismo a la tierna edad de los 16, pasé cuatro años colada por mi mejor amigo que no se cansaba de decirme «que era la mujer de su vida» y que «nos veía envejeciendo juntos», y pues nada, caí redondita, yo sí me arriesgué y me le declaré dos veces, en la primera me ignoró y en la segunda no le quedó de otra que decirme que «sí, que era la mujer de su vida, pero que a él le iba más el buscar el hombre de su vida» y pues nada, lloré mucho, sufrí, me encerré a ver comedias románticas hasta morir… luego? Pasó, seguimos siendo amigos, ahora más bien estamos separados, pero después de eso, vinieron más decepciones, muchos de mis ex’s han salido del armario y mis amigos me llaman «el rayo homosexualizador», porque relación que termino, hombre que se encuentra y decide que lo suyo son los rabos. Así que citando a mi amado Rupert Evert te puedo decir que:
