Lo primero es que pague la tele. Osea, menuda jeta. Tu hijo se carga un aparato electrónico y lo mínimo es ofrecerte a pagarlo.
Segundo, la excusa de la lactancia es una chorrada. Un niño que come filetes con sus dientes no necesita lactancia a demanda, así que puede estar unas horas sin ella.
La solución es que dejéis de quedar con ella. No tiene pinta de que vaya a ser una gran pérdida, parece una amiga egoísta y maleducada.