Alomejor no es que él lo haga a propósito, si no que tú estás acostumbrada a tener ese ratito antes de dormir para estar tú sola leyendo tranquilamente en tu cama, sin tener a nadie al lado molestando. Y claro ahora
cualquier cosita que él haga te molesta, porque antes no había nada que te molestase. Al menos a mi al principio me pasaba, pero con el tiempo te acabas acostumbrando a todo.