Hola!
Te diré que te entiendo perfectamente, tengo a un perro de cinco años al cual considero mi familia…sobra decir que le adoro y que no me imagino la vida sin él…pero eso no significa que los primeros meses de educación y crianza no sean duros. Cada día después del trabajo al llegar a casa me podía esperar cualquier cosa,(muebles rotos, zapatos mordidos…etc etc) pero te diré que esa etapa se pasa, con mucho refuerzo positivo,paciencia y perseverancia se convertirá en tu mejor compañero de vida.
Mucho ánimo.