Como te entiendo… A mí me ha pasado más o menos lo mismo, la diferencia es que es a nivel de negocio electrónico. Un día sin más me empieza a preguntar una conocida que de donde sacaba los proveedores para obtener mi género, que cuanto me había costado la web, etc. Me quedé loquísima en ver preguntas en frío, sin tener una relación de amistad como tal. Obviamente, me fui por los cerros de Úbeda respondiéndole a sus preguntas y casualmente, ahora ha abierto una tienda online que vende lo mismo que yo. Estoy de acuerdo de que todo el mundo es libre de hacer o emprender lo que desee, pero sinceramente la gente tiene muy poco sentido común y más con la que está cayendo… Hay mil cosas para emprender y no hace falta dañar al prójimo cuando está en juego el pan de cada día.