Hemos normalizado el abandono.
Antes se llamaba irse a por tabaco y ahora ghosting.
Lo que deja atrás es una persona con el corazón roto. Claro que hay que dar la cara. Claro que hay que dar explicaciones. Me resulta feroz la sensación de dejarte tirada, pisoteada, recogiendo trocitos de ti, sin entender nada.
Yo también estaría devastada.
Hace tanto daño que debería ser denunciable, debería haber un proceso penal de cobardias y mentiras.
Ánimo cielo. Te mando un abrazo. Todo pasará.
Y a él… feliz karma, chavalote.