Describes una historia que me contó mi novio que pasó en su casa con la madre de mi suegro, pero es ese caso es mi suegra la que poco más y coge una depresión. Ella se encargaba todo el día de la abuela, y como la abuela tenía Alzheimer pues cuando le daba el brote le pegaba a mí suegra, le hablaba fatal, le tiraba la comida… Mi novio dice que casi acaba con ella. La solución para que mi suegra volviera a sonreír fue ingresarla en una residencia. La verdad que la abuela ya necesitaba estar con profesionales que la controlarán 24/7 y que supieran manejar la situación. Era eso o tener a mi suegra siempre mal, cada día más triste y peor… Así que muy a pesar de todos la ingresaron. Mi suegra poco a poco volvía a ser la misma. Sé que es duro, pero piensa que tu abuela hasta se llegará a olvidar de todos y no sabrá ni quién es quién. A veces estás cosas es mejor que estén en manos de profesionales donde las cuidan y vigilan más. Suerte!