Hola, Sandra.
Mi madre tuvo una fisura como la tuya hace un par de años (ella tenía 52, o sea que también era joven, aunque no tanto como tú). Muy, muy, muy dolorosa. Se operó, tardó más de un año por la larguísima lista de espera de la Seguridad Social. El postoperatorio es desagradable porque, por ejemplo, no puedes hacer esfuerzos (levantar peso, incorporarte de golpe…) para que no se te suelten los puntos, que están en muy mala zona.
Tras la operación está bien. No le duele nada. Su calidad de vida es la misma que antes de tener la fisura. Y no tiene incontinencia ni nada parecido.
Mi consejo es que insistas al médico para que te ponga en la lista de espera para la operación.
¡Suerte!