Me pasaba eso tal cual. A base de tener que enfrentarme a experiencias diferentes, mejoré muchísimo. Ponte retos. Empieza saliendo a por el pan cada día hasta que se haga un hábito. Yo podía estar dos horas pensando en bajar a por el pan sin atreverme, hasta que empecé a decirme: vístete para «un paseo», y una vez fuera se me hacía más sencillo seguir andando hasga la panadería.
También me daba pánico coger el tren. Hasta que lo tuve que coger cada semana y me fui relajando.
Luego con la edad te va dando igual lo que piensen otros, pero mientras ve intentando habituarte. Por cierto, a mí el teléfono me sigue dando pánico.